Había una vez un soldado que dijo:
¡A hacer ejercicio! ¡Corran sin cesar!
Y César corrió solo.
Excusas elegantes ante la recesión:
Los restaurantes estaban acabando con mi estómago, nada como la comida casera.
Esta comprobado que los celulares producen cáncer.
Decidimos cambiar a los niños de colegio, esos colegios bilingües ya no enseñan valores.
Yo corté con la rumba los viernes, uno termina la semana fundido.
Prescindí del chofer, no resisto la conversadera.
Decidimos no darles tantos juguetes a los niños, después no valoran nada.
Me tocó salir de la acción, ese club se llenó de gente rara.
Como son de decorativas las artesanías.
Este año no salimos, la capital es deliciosa en Diciembre.
Para qué un Pentium III, eso es exagerado.
No es que estemos recortando personal, es que por reingeniería nos pasamos al sistema outsourcing.
Cancelamos el crucero por las Bahamas, que tal que nos agarre un huracán.
El Botero (NB. Famoso escultor, referencia a una obra suya) nos lo pidieron prestado para una retrospectiva en Europa.
Estoy andando en el Hyundai de mi mujer mientras llegan los repuestos del Mercedes.
El médico me prohibió el sushi.
Yo odio esas Explorer y Blazers que se lo llevan a uno por delante, son unos mafiosos.
Lo clásico nunca pasa de moda. Eso de Versace, Armani o Boss es para disfrazar actrices y modelos.
¡Estos Daewoo son buenísimos!
Ah, estamos dichosos sin empleada.
Con este desastre de calles no se justifica cambiar de carro.
¿La suscripción de TV cable? La suspendí, los niños se la pasaban pegados a la TV todo el día.
¿Mariscos? Ni muerto, soy alérgico desde chiquito.
El viaje a Europa lo aplazamos, este invierno va a estar durísimo.
Había una pobre niña tan fea, pero feísima, que su madre se entregó a la policía.
¿Qué son muchos puntitos de colores en el piso?
Hormigas en color day.
Le dice un amigo a otro:
Te invito a una fiesta de 15 años.
El amigo le responde:
Sí, pero yo me regreso mañana.
Le pregunta la profesora a Jaimito:
A ver Jaimito, ¿Qué es un caníbal?
No sé profesora.
A ver, ¿Si te comes a tus padres que eres?
Huérfano, maestra, huérfano.
Papá ,papá ,en el colegio me dicen peludo y dice el padre: ¡María! ¡Ven para acá que el perro esta hablando!
Son cuatro negritas corren y corren, pero nunca se alcanzan, ¿quienes son?
Las ruedas del automóvil.
Iba un borracho caminando a su casa cuando ve un letrero que le llamó la atención. El borracho comienza a llorar desconsoladamente cuando, por casualidad, pasa su vecino y al verlo llorar le pregunta:
¿Por qué llora vecino?
El borracho le contesta:
A lo que hemos llegado en este mundo. Mira en ese letrero dice que se vende madre sin sentimiento.
El vecino lee el letrero y le contesta:
Pero chico, tu no ves que ahí dice: "Se vende madera, zinc y cemento".
Cuando una persona ayuda a un criminal antes de cometer un delito, lo llamamos cómplice.
Si lo ayuda después de haber violado la ley, lo llamamos un abogado.
¿Por qué las mujeres usan tacos?
Para ponerse a la altura de los hombres.
Un tío que iba todos los días a un bar, siempre pedía tres cervezas.
¡Deme tres cervezas!
Al día siguiente la misma cosa:
¡Tres cervezas, por favor!
Como el camarero estaba algo extrañado le pregunta:
Oye, ¿por qué siempre que vienes pides tres cervezas y te las bebes del tirón?
y el tío le responde:
Es que yo tengo dos hermanos, uno en Suecia y otro en París, y como siempre bebíamos juntos, pues yo bebo por ellos.
Dice el camarero:
Ah, bien, bien...
Al día siguiente el tío llega al bar y dice:
¡Dos cervezas!
El camarero extrañado le pregunta:
Y eso, ¿es que se ha muerto un hermano o que?
Y dice el tío:
¡No, es que yo he dejado la bebida!
Doctor, tengo paperas.
Bueno, tome 10 pesos más y ya tiene pa´platanos.
En un partido Boca vs River.
Primer acto: Salen los de River, la hinchada de Boca chifla.
Segundo acto: Salen los de Boca, la hinchada de River chifla.
Tercer acto: Salen los arbitros, las dos hinchadas chiflan.
¿Cómo se llama la obra?
Los tres chiflados.
Era una vez un niño tan, pero tan feo, que cuando picaba cebolla, la cebolla era la que lloraba.
Pero tan, pero tan feo, que cuando chupaba un limón, el limón era el que hacía la cara.

