Una vez un lepero que había viajado a la antártica contaba sus experiencias, en una de esas un amigo le pregunta:
¿Es verdad que hace tanto frío allí?
Y él le respondió:
Mira cómo hará de frío, que para lavarse las manos hay que ponerse guantes.
Van dos granos de arena por el desierto y le dice uno a otro, CREO QUE NOS SIGUEN.
Estaban una dos soldado en el aeropuerto, y uno de los dos estaba lleno de tatuajes, se alza la camisa y le enseña al otro una cicatriz en la barriga y le dice:
New York city, se alza el pantalón, Panama city, se quita la gorra, Colombia city.
El otro se baja los pantalones y le dice:
¡Apendicitis!
Había un tipo tan largo, pero tan largo, que se tropieza el lunes y cae el viernes.
¿Cuál es el colmo de un soldado?
Que su hija le de guerra.
Están dos compadres en el desierto, y uno le dice al otro:
¡Manolo, Manolo! ¡Una boa, una boa!
A lo que Manolo responde:
¡Pues, que vivan los novios!
¿Por qué los leperos llaman con su celular y se quedan mudos con el teléfono en la oreja?
Porque en la telefonía celular el que habla paga.
Estaban dos compadres y uno le dice al otro:
-Compadre en el cielo existen las canchas de fútbol-
Y el otro le contesta:
-No se, compadre, pero vamos a hacer un trato el primero que se muera le va avisar al otro si existen las canchas de fútbol en el cielo-
Y el otro contesta que si:
-Al pasar un año uno de los compadres se muere al siguiente día de muerto se le aparece a su compadre y le dice:
-Compadre le tengo dos noticias una buena y una mala cual le digo primero-
Y el otro compadre le dice:
-Primero la buena
El otro responde
-Ok la buena es que si hay canchas de fútbol en el cielo-
Y la mala pregunta el otro:
-La mala es que usted tiene juego mañana-
Una vez estaba el director de la clínica de locos recorriendo el establecimiento, en eso llega un loco que le pasa un martillo y un clavo, el director asombrado le dice:
¿Para qué me pasa este martillo?
El loco lo queda mirando y le dice:
Para entablillar una conversación.
Dos vacas hablando:
Oye, ¿Has oído el rumor ese de que estamos locas?
¡Y a mí qué me cuentas! ¡Yo soy un perro!
Quién dijo: "Siempre quise ser el primero".
Juan Pablo II.
Había una vez un ciego que pedía dinero en la plaza, de repente siente que le roban y grita auxilio, como nadie lo ayudaba decidió perseguir al ladrón, la gente admirada lo sigue con la mirada y el ciego gritaba:
¡El de la chaqueta amarilla, párenlo, párenlo!
Era un bebe tan pero tan feo, que al nacer el médico en lugar de darle una nalgada al bebe, le dio una trompada al padre.
Va un niño pequeño por la calle, perdido, y se dirige a un guardia para pedirle información sobre sus padres:
Oiga señor, ¿No habrá visto usted a una señora sin un niño como yo?
Jaimito le pregunta a la maestra:
Maestra, hoy se escribe con h, ¿cierto?
Sí, Jaimito.
Maestra, ayer se escribe sin h, ¿cierto?
Sí, Jaimito.
Y Jaimito dice:
Cómo cambian las palabras de un día para otro...

